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viernes, 16 de septiembre de 2011

ORQUÍDEAS DE TIERRA

Es común que la palabra orquídea aluda corrientemente a plantas que crecen en árboles o troncos y muy alejadas del suelo. Esto es epífitas. Pero a pesar de esa facultad evolutiva de tan particulares y atractivos vegetales, hay muchas que, al igual que la mayoría de su reino, crecen arraigadas al suelo. Entre las orquídeas de suelo, en Misiones, se pueden citar como autóctonas la Oeceoclades maculata, la Sarcoglottis ventricosa o la Cyclopogon congestus.
Entre las colecciones de los aficionados muchas son las orquídeas de suelo que son exhibidas con orgullo en macetas donde arraigan muy bien en sustratos que no son tan sueltos ni de granulometría gruesa. En tierras humíferas y con bastante humedad es común ver hoy en los jardines misioneros las Phaius tankerville o la Betlilla striatta, originarias del sudeste asiático, y que, producto de vacaciones hacia la costa atlántica brasileña donde se las ha aclimatado, han sido introducidas y muy difundidas en nuestro medio.
En el caso particular de la Phaius, su cultivo se difundió abundantemente como parte de la ornamentación en parques y paseos públicos de San Pablo, donde tuvo su “rustificación” americana. La facilidad de su cultivo, la simplicidad de reproducción por división de matas y la duración de su vara floral, que va abriendo una a una sus flores desde la base al ápice, la han hecho una de las preferidas por los “orquidiófilos” autóctonos. Aquí, a esta hermosa orquídea de suelo, se le ha dado el nombre vulgar de “monjita”.

viernes, 15 de julio de 2011

Turismo orquidiófilo


Diferentes motivos nos animan a emprender un viaje, conocer nuevos lugares o ir en busca de un objetivo particular.
A esta aventura nos sumamos días atrás y junto a un entusiasta grupo de amantes del cultivo de orquídeas, nos fuimos hacia el interior misionero.
El tiempo transcurrido durante el viaje fue más que suficiente para aprender un poco más sobre tan atractivas plantas, retener nuevos nombres y repasar secretitos y técnicas acerca de su apasionante cultivo.
El clima festivo del minibús de la delegación nos transportó por más de 400 kilómetros, haciéndonos olvidar por completo el frío invernal que se había instalado por estas latitudes.
Las visitas a los orquidiarios de Montecarlo y Eldorado fueron una mezcla de clases abiertas, admiración y asombros. Todo envuelto en un placentero transcurrir de saberes e intercambios gratificantes.


Sin lugar a dudas a las modalidades de turismo que se practican en nuestra provincia de Misiones, debería sumarse justicieramente el “turismo orquidiófilo”.
Cuántos grupos podrán armarse en el tiempo venidero y en busca de tan asombrosos vegetales, animarse a aventuras como ésta que compartimos.
Disfrutemos de algunas de la imágenes captadas en cada lugar visitado. Si distingue alguna cara seria, es solamente porque su portador está muy concentrado en retener algún detalle o nombre de ése híbrido o aquella autóctona.


Vamos anímese. Contáctese con este grupo viajero de la Asociación Posadeña de Orquidiófilos (APO)* o bien con el grupo de aficionados de su zona o región.
Vaya, viaje, mire y admire. Pero por sobre todo, comparta una experiencia inolvidable con personas tan especiales como las que tienen por afición admirar las creaciones de la Naturaleza y poner su granito de arena para que se difunda su conocimiento y su conservación.



(*) La Asociación Posadeña de Orquidiófilos tiene un blog: www.asocposorquidiofilos.blogspot.com – No deje de visitarlo y compartir esta pasión.